MITOLOGÍA HINDUISTA: La creación del mundo hindú
- 6 dic 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 19 dic 2022
Entre 1700 y 1500 a.C., una serie de pueblos indoeuropeos conocidos como los arios llegaron de Irán, se asentaron en el norte de la India y engendraron la tradición védica, las semillas de lo que conocemos como hinduismo. El hinduismo es complicado porque no tiene una creencia completamente unificada, sino que varía de un lugar a otro. Un elemento muy común entre los hindúes es la creencia en el bucle infinito de reencarnaciones, conocido como Samsara. Este ciclo puede romperse y tu alma (atman) puede liberarse, esto se conoce como Moksha, más conocido por los budistas como Nirvana. El Moksha se alcanza a través del Dharma que se convierte en la ley verdadera y eterna, "vivir con integridad, con virtud y de acuerdo con las leyes naturales del universo". Para los hindúes, el universo se rige por este orden racional y eterno, y para seguir esta ley debes adorar a los dioses mientras realizas rituales y sacrificios mientras cantaban himnos, arrojaban frutas, flores o granos al fuego. Creen que con esto estarían protegidos, tendrían una buena cosecha y estarían felices todo el día.

Para nosotros en occidente el tiempo es lineal, con un comienzo, gobernado por la causalidad (causa-efecto), pero para ellos el tiempo es circular, todo se repite una y otra vez, gracias al creador Brahma, quien se encarga de que todo funcione. Otros dioses importantes fueron Agni, el dios del fuego, Varuna, quien originalmente era el dios del cielo y las tormentas y luego se convirtió en el dios del mar, e Indra, el dios de la lluvia, el relámpago y la guerra. La diosa Áditi también fue importante durante un tiempo, aunque luego fue olvidada. Algo similar le sucedió a su hijo Mitra, el antiguo dios del sol y el amanecer de origen iraní, y los padres de Indra y Agni, el padre celestial Diaus Pitar y su esposa Pritiví, la diosa de la tierra.
Brahma, dios creador
Luego están los demonios, también conocidos como asuras, deidades violentas y hambrientas de poder. Destacan Aryamán, otro hijo de Áditi y protector de la vía láctea, y su hermano Bhaga, dios de la riqueza y el matrimonio. También está Banásura, el demonio de las mil manos, y Ravana, el villano de la epopeya hindú Ramayana. Su hermano es Kumbhákarna, un gigante de 400 metros de altura con poderes mágicos.
Alrededor del año 1000 a. C., todo el conocimiento védico se compiló en 4 libros llamados Vedas, escritos en sánscrito y que se dice que provienen de la boca de Brahma. Hablaré de ellos en futuras publicaciones.
Comentarios